Grande Prêmio da Cidade de Rio de Janeiro de 1952

XIº Grande Prêmio da Cidade de Rio de Janeiro

Gran Premio no puntuable

XI Grande Prêmio da Cidade de Rio de Janeiro

20 de enero de 1952 en el trazado de Gávea*: 222 kms (11.1 kms x 20 vueltas)

Vencedor: José Froilán González con su Ferrari 166C

Vuelta rápida: Chico Landi (Ferrari 125) 7m 11,6s.

Pole position: Juan Manuel Fangio con su Ferrari 166FL (7m 3.2s) precediendo a Froilán González con su Ferrari 166C (7m 17.0s).

 

 

 

Pódium:

  1. José Froilán González con su Ferrari 166C (2h 27m 28.4s, a un promedio de 90.321 kmh). 
  2. Chico Landi con su Ferrari 125C (2h 29m 37.1s).
  3. Francisco Credentino con su Maserati 4CLT (2h 31m 38.0s).  

 

* El circuito de Gávea era tan desafiante que enseguida se le bautizó como el 'Trampolín del Diablo'.

Se rodaba en sentido opuesto a las agujas del reloj.

Se arrancaba desde la Rúa Marqués de Sao Vicente, cerca de la antigua sede del Automóvil Club de Brasil.

Suave y tranquila, con el Océano Atlántico al frente, y con las playas de Ipanema y Copacabana era la arrancada.

Hacia la izquierda del circuito se rodaba por la Avenida Visconde de Alburquerque.

No obstante, una vez en la Avenida Niemeyer, el trazado comenzaba a mostrar la razón de su apelativo.

Al final de la costera calle, se giraba a la derecha, buscando la Estrada da Gávea, pero siguiendo rectos, no muy lejos de allí, llegariámos a donde un día estuvo el Circuito de Jacarepaguá.

 Al tomar la Estrada da Gávea, el trazado pasaba a ser una auténtica carretera de montaña, atravesando la favela Rocinha, con curvas cerradas, estrechas, un camino realmente tortuoso hasta coronar la cumbre, para seguir bajando por calles que recordarían a las de Montecarlo.

El circuito se estiraba nuevamente ensanchándose, y llegando por fin a la meta.

Once kilómetros de desafío con variopinto  pavimento: desde asfalto a arena, pasando por cemento.