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María d'Avanzo

Maria Antonietta Avanzo

Maria Antonietta Avanzo

La baronesa Maria Antonietta Avanzo (de soltera Bellan) nació el 5 de febrero de 1889 en la localidad deContarina, ahora Porto Viro , cerca de Rovigo (Italia).

Maria Antonietta aprendió a conducir en el triciclo De Dion-Bouton de su padre.

En 1908 Maria Antonietta se casó con Eustachio Avanzo, un rico terrateniente y editor, con quien tuvo dos hijos, Luisa (nacida en 1909) y Renzo (nacido en 1911).

Poco antes de la Primera Guerra Mundial, con su familia se trasladó a Roma.

Tanto su padre como su esposo fomentaron su talento para conducir, y en 1920 Eustachio adquirió un  deportivo SPA de 35 hp para que pudiera competir. 

Maria Antonietta fue la primera mujer piloto de automovilismo en Italia y una de las figuras más influyentes en el deporte del automovilismo europeo de entreguerras.

Maria Antonietta logró derribar las barreras sociales de una época en la que el deporte del motor era exclusivamente para el genero masculino, convirtiéndose de esta forma en un símbolo del feminismo temprano y la igualdad de las mujeres en el deporte.

Pionera de las carreteras:

Maria Antonietta fue la primera mujer en competir en eventos legendarios como la mítica Targa Florio, debutando en 1920, y la durísima Mille Miglia, carrera en la que llegó a participar en cinco ocasiones.

 

Maria Antonietta Avanzo

 

Alianza con Alfa Romeo:

Maria Antonietta se convirtió en la primera mujer piloto de la firma transalpina, logrando un destacado pódium en el circuito de Brescia en 1921 pilotando de un Alfa Romeo G1.

Posteriormente Maria Antonietta también compitió con la naciente Scuderia Ferrari y pilotó monoplazas Maserati.

Hazaña internacional en Dinamarca:

En 1921 Maria Antonietta alcanzó fama internacional al pilotar un potente Packard 299 de 12 cilindros en las dunas de la isla de Fanø, la más septentrional de las islas Frisias, situada entre la isla de Mandø y la península de Skallingen, al este de Jutlandia. Cuando su Packard se incendió mientras pilotaba a toda velocidad, Maria Antonietta lo condujo hasta el mar para apagar las llamas. Según Enzo Ferrari, Antonio Ascari que asistía al evento quedó profundamente impresionado con su arrojo y decisión. Se la oyó afirmar que estaría encantada de cambiar su Packard por un Fiat cuando salió del agua, y a su retorno a casa, Maria Antonietta encontró un Fiat rojo brillante esperándola, y Ascari se quedó con el Packard, que fue reparado y puesto de nuevo en uso.

En 1921, Maria Antonietta compitió con un Ansaldo 4CS como compañera de equipo del legendario Tazio Nuvolari,  finalizando séptima (tercera en su clase) en el Circuito di Garda .

Aventura en Indianápolis:

En 1932 viajó a los Estados Unidos para intentar participar en las 500 Millas de Indianápolis. Tuvo que obtener una licencia especial porque los reglamentos de la época prohibían la participación de mujeres en el circuito. 

Aunque era una de las pilotos más reputadas de Europa, la estricta normativa estadounidense de la época prohibía a las mujeres competir de forma oficial. No obstante el legendario piloto Ralph DePalma la desafió y ayudó a conseguir una licencia de conducción especial en EE UU para que pudiera rodar. El automóvil de Maria Antonietta realizó sus vueltas de práctica y de exhibición al volante de un monoplaza Miller Special cedido por el propio DePalma. Lamentablemente no logró calificarse oficialmente para disputar la carrera debido al rendimiento del Miller y a un repentino problema familiar que la obligó a retornar urgentemente a Italia.

Maria Antonietta Avanzo

Vida personal y legado

Nacida en Porto Viro bajo el nombre de Maria Antonietta Bellan, su amor por la velocidad comenzó desde muy joven cuando aprendió a conducir un triciclo motorizado De Dion-Bouton gracias a su padre. Aunque popularmente se le conoció como "la baronesa volante", el título en realidad provenía de su matrimonio con el terrateniente Eustachio Avanzo.

Más allá de los circuitos, Avanzo destacó como aviadora, periodista y escritora. Sus lazos familiares también tocaron la historia del cine, pues fue tía del aclamado director de cine italiano Roberto Rossellini, quien heredó de ella su pasión por la velocidad y los automóviles deportivos. Su espíritu indomable se mantuvo intacto durante toda su vida; ya en su vejez, tras ser detenida por la policía por exceso de velocidad en las calles de Roma, declaró: "¿Qué quieren? ¡Si mi coche va a 160, yo voy a 160!". 

María falleció el 17 de enero de 1977